
El impacto del secado al aire y el uso del secador en la salud capilar, según expertos en estilismo.
Para muchas personas, especialmente aquellas con el cabello corto, dejar que el pelo se seque al aire puede parecer una opción conveniente tras un baño. Sin embargo, esta práctica no es la más adecuada para el cuidado del cuero cabelludo. Por otro lado, encender el secador de pelo sin precauciones también puede resultar perjudicial. Tim Moore, director de Tecnología de GHD, advirtió en 2020 a la revista Glamour que un uso incorrecto del secador puede causar daños en el cabello. Moore explicó que “el cabello mojado se debilita, lo que significa que se rompe y se daña fácilmente con las altas temperaturas. De hecho, la temperatura de desnaturalización del cabello cae cuando está mojado”.
Existen opiniones que sugieren que dejar secar el cabello al aire es beneficioso, ya que permite que el cabello respire. Sin embargo, esta afirmación no es tan sencilla, ya que el efecto depende del tipo de cabello. En una entrevista con BioBioChile, la estilista Constanza Lucero abordó varios mitos y ofreció recomendaciones sobre el uso del secador de pelo.
Lucero afirmó que secarse el cabello con secador no es peligroso, y de hecho, investigaciones recientes indican que el secado al aire puede ser más dañino que el uso del secador. Esto se debe a que al dejar el cabello secar al aire, se acumula humedad, lo que puede dañar el cabello desde el interior, hinchando la hebra capilar y volviéndola más débil y quebradiza. En contraste, el secador puede causar daño a nivel estructural, es decir, en la superficie de la hebra capilar, pero este daño puede ser mitigado significativamente si se utiliza un protector térmico.
La estilista también compartió la mejor manera de secar el cabello. Se recomienda mantener una distancia de 10 a 15 centímetros entre el secador y el cabello, utilizando una temperatura y velocidad media. Para quienes tienen cabello rizado, se sugiere el uso de un difusor.
Lucero identificó varios errores comunes al usar el secador. Uno de los más frecuentes es no secar completamente el cuero cabelludo, lo que puede generar un exceso de humedad y estimular la producción de sebo, lo que a su vez puede provocar problemas como hongos. Otro error es no secar completamente el cabello, lo que puede llevar a la esponjosidad y al frizz. Además, no utilizar un protector térmico es un error significativo, ya que este producto ayuda a reducir el daño. También es importante secar el cabello en capas para asegurar un secado uniforme.
En cuanto a las técnicas de secado según el tipo de cabello, Lucero explicó que para el cabello liso, después de aplicar el protector térmico, se debe dividir el cabello en dos o tres secciones, comenzando por secar el cuero cabelludo. Una vez que el cabello esté aproximadamente un 50 a 60% seco, se puede desenredar. Para el cabello con ondas, se debe aplicar el protector térmico, desenredar y luego secar en secciones. Para el cabello rizado, se deben aplicar productos de estilización antes de secar con un difusor.
Independientemente del tipo de cabello, se recomienda finalizar el secado con un golpe de aire frío, ya que esto ayuda a sellar la cutícula, aumentando el brillo y la sedosidad del cabello.
Lucero también mencionó varios productos que son esenciales para el cuidado del cabello. Las mascarillas son fundamentales, ya que proporcionan hidratación y nutrición desde el interior del cabello. El uso de un protector térmico es crucial para reducir el daño durante el secado. Además, los aceites finalizadores ayudan a prevenir las puntas abiertas y protegen el cabello de factores ambientales, incluyendo la radiación UV.
Respecto al secado con toalla, Lucero desaconsejó frotar el cabello con una toalla convencional, ya que esto puede dañar la fibra capilar. En su lugar, se recomienda deshumedecer el cabello con pequeños toques y utilizar una toalla de microfibra o una tela de algodón suave, que son más amigables con el cabello y ayudan a reducir el frizz.
Finalmente, Lucero ofreció recomendaciones generales para secar el cabello sin dañarlo. Es importante secar el cabello de acuerdo con su tipo, utilizar siempre un protector térmico, mantener una distancia adecuada y usar una temperatura y velocidad media. También destacó la importancia de elegir un secador adecuado según el grosor del cabello, sugiriendo que para cabellos finos se utilicen secadores de menor potencia, mientras que para cabellos gruesos se pueden usar secadores de mayor potencia.
Si se prefiere no usar secador, se aconseja deshumedecer el cabello con una toalla y aplicar un acondicionador sin enjuague o un producto finalizador con filtro UV, dejando el cabello secar al aire sin manipularlo.
Lucero también abordó algunos mitos comunes sobre el secado del cabello, aclarando que el secador no daña más que el secado al aire, y que el secado al aire no garantiza una mayor hidratación del cabello. La hidratación efectiva del cabello se logra a través de tratamientos específicos, no simplemente con agua.