“Una música futura”, de María José Navia: Afectos disfuncionales y tecnología distópica posible

El más reciente libro de cuentos de la escritora y académica chilena profundiza en las relaciones y los afectos torcidos y disfuncionales, sea por las condiciones de la sociedad moderna o por la incidencia de la tecnología en la vida privada. La autora se atreve en algunos cuentos, con éxito, en la ciencia ficción distópica.

Un muy buen resultado obtiene la escritora y académica chilena María José Navia con su volumen de cuentos “Una música futura” (Editorial Kindberg, 2020), en el que retoma constantes de su narrativa anterior, como las relaciones afectivas torcidas y disfuncionales y la vida de mujeres solas, pero agrega en esta entrega su exitosa incursión, en algunos cuentos, en el género de la ciencia ficción distópica.

Los siete cuentos que componen este libro abordan la alienación de las personas víctimas de la tecnología y las pantallas de teléfonos celulares y computadores (cómo el espacio virtual de Internet va deformando la habitual manera de relacionarnos y otorgar valor a lo propiamente humano); las frustraciones por no cumplir las expectativas que la sociedad impone a los individuos a cierto nivel de edad; la paternidad como un sueño no siempre realizable (o deseable); la violencia Estados Unidos y la decepción del American Dream, así como una severa crítica a la política inmigratoria de Trump; desesperanzas por el futuro de la infancia, los miedos inconscientes colectivos, la orfandad emotiva por culpa de desidias paternales, la soledad y relaciones distantes contemporáneas, el amor disfuncional, entre otros tópicos, siempre con la temática de fondo del amor por los libros, la ficción e interés por el lenguaje.

No sólo el español, pues María José vivió varios años en Estados Unidos, en sus estudios de magíster y doctorado, y emplea de una forma hábil y significativa el idioma inglés, en sus dosis precisas, tanto en narraciones como en referencias literarias y musicales. Los personajes de estos cuentos suelen ser mujeres solas y con muchas carencias que, a través de la literatura y los lazos afectivos- que la autora refuerza con ejemplos de canciones escogidas- superan o logran sobrellevar su vulnerabilidad.

Por ejemplo, destaca en el cuento “Vueltas” el empleo de la conocida canción de Elton John “Goodbye Yellow Brick Road”, donde le letra y música, citados en la narración como un elemento más y en el epígrafe, otorgan sentido a esta historia de amistad entre una conductora de taxi Uber y un hombre casado y padre de un pequeño niño con una crónica enfermedad. La amistad que comienza cuando eran niños y que ahora, con la mujer de él entre medio y las circunstancias de la adultez, se hace cada vez más difícil y extraña, logra un efectivo cierre de significado al repasar la letra del tema musical del cantautor inglés.

Ahora bien, en ambos recursos- el idioma inglés y las referencias musicales- el cuento “Panda” alcanza notable calidad. Es una de las mejores narraciones, por cierto, y uno de los cuentos de este libro más queridos por su autora. Tanto así que María José ha declarado en entrevistas que en este momento se encuentra escribiendo una novela ideada a partir de esta narración. La canción “I don’t like mondays”, tanto en su versión original de The Boomtown Rats como en el cover de Tori Amos, es un complemento ideal a esta historia sobre la violencia en las aulas estadounidenses y los valores trastocados de cierta juventud de este país. Evidentemente, el idioma inglés juega un rol significativo muy importante, tanto en sentido como en cuanto a recurso literario, pues también es una narración sobre el desarraigo cultural y una crítica mordaz, pero sutil, al American Dream y el American Way of Life, al mismo tiempo, desde una perspectiva de una mujer chilena culta y con sensibilidad perspicaz.

Algunos cuentos tienen una estructura que presenta los elementos significativos de la historia de forma parcelada y apenas asomando la punta del iceberg, es el lector quien debe armar el puzle. Además, María José se arriesga con la narrativa de ciencia ficción en algunos cuentos: selectivos elementos del género, plausibles de suceder en un futuro cercano, se presentan para aportar giros simbólicos. Su pluma es muy concisa y efectiva, no derrocha palabras pues sabe escoger las indicadas para cada párrafo, sin caer en una narración fría, todo lo contrario.

En este sentido, el cuento “Los tíos” plantea una exitosa incursión de María José en el terreno de la ciencia ficción distópica, a través de la historia de un matrimonio joven que ha decidido, unilateralmente, no tener hijos y, para suplir la necesidad de niños que socializar con los amigos- todos en parejas y con hijos-, ocupan una aplicación del teléfono celular que permite arrendar por unas horas hijos para eventos sociales. Por cierto, el asunto suena descabellado y falto a la ética, pero no tan lejano a una posible realidad próxima, pues la escritora ha contado en entrevistas que en Japón existe la posibilidad de rentar una figura familiar, siendo consciente de que no lo es en verdad, para suplir necesidades afectivas. Respecto de la estructura de este y otros cuentos, se cumple la disposición en entrega de información antes señalada, pues en las primeras líneas algo no cuadra en la comprensión, pero es justamente una incógnita que estimula a seguir leyendo y hace más interesante la historia.

“Una música futura” es premio Mejores Obras Literarias 2019 en la categoría cuento inédito, reconocimiento que entrega anualmente el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, pero independiente de este logro es importante leer y estar atentos a los libros publicados y los próximos de María José Navia, una autora muy interesante, original y con mucho talento.


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