Claudia Sheinbaum lanza programa de desarme en medio de creciente violencia en México, pero expertos cuestionan su efectividad ante el crimen organizado

"Sí al desarme
"Sí al desarme

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó el 10 de enero el programa ‘Sí al desarme, sí a la paz’, que busca intercambiar armas de la ciudadanía por dinero en efectivo y juguetes bélicos por otros no violentos. Esta iniciativa forma parte de su estrategia de seguridad, que se basa en cuatro ejes: atención a las causas de la violencia, consolidación de la Guardia Nacional, uso de inteligencia contra el crimen y coordinación entre autoridades federales y estatales.

Durante el lanzamiento del programa, Sheinbaum declaró: “Este programa consiste en que, sin investigar a nadie, si hay un arma en el hogar se entregue, se reciben recursos económicos a cambio y el arma se destruye. Ese es el objetivo de este programa, que no haya armas en nuestro país”. A pesar de esta iniciativa, la violencia en México es un tema preocupante, con cifras de homicidios que en 2024 casi alcanzaron los 27,000, lo que equivale a aproximadamente 70 asesinatos diarios.

El gabinete de Seguridad, tras más de 100 días de gestión de Sheinbaum, reportó que los homicidios dolosos en el país disminuyeron un 16.3% en el primer trimestre de su administración, con un promedio diario de 72.8 víctimas en diciembre, en comparación con 87 diarias en septiembre, el último mes de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que el Gobierno ha debilitado al Cártel de Sinaloa, que fue fundado por Ismael ‘El Mayo’ Zambada y Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, ambos actualmente encarcelados en Estados Unidos. “La cantidad de homicidios que había al inicio no es la misma que ocurre ahorita. Ha habido días en Sinaloa con cero homicidios”, aseguró.

Detalles del programa ‘Sí al desarme, sí a la paz’

La académica del Observatorio de Asuntos Internacionales de la Universidad Finis Terrae, Vanessa Cárdenas, explicó que este programa se enmarca dentro de la atención a las causas de la violencia, como parte de la Estrategia Nacional de Seguridad anunciada por Sheinbaum. “Inicialmente se dio el banderazo de salida en la emblemática Basílica de Guadalupe en México, con un módulo que va a estar abierto hasta el 17 de enero, pero la idea es que se vayan abriendo diferentes módulos de manera paulatina, principalmente en los atrios de las iglesias”, detalló.

Este acercamiento entre Sheinbaum y la Iglesia Católica se produce tras diferencias en el análisis de la violencia durante la campaña electoral, en un contexto donde el país ha registrado más de 196,000 asesinatos durante el gobierno de AMLO. “Este es un día histórico porque la presencia de la ciudadana presidenta de México nos da testimonio de su preocupación y de su interés por llevar a México a esta condición de unidad, solidaridad y paz”, afirmó el rector del templo, Efraín Hernández.

Cárdenas precisó que el programa será coordinado principalmente entre la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Defensa y la Secretaría de Seguridad Pública, siendo la Secretaría de Defensa la encargada de destruir las armas. El objetivo es no solo desarmar a quienes posean armas, sino también incentivar a los niños a canjear juguetes bélicos por juguetes educativos. “Por eso es que se ha incluido esta estrategia en la atención a causas, que es desde la prevención de los más jóvenes para que no se acostumbren y no se habitúen a la manipulación de las armas”, añadió.

Desafíos de la medida ante el crimen organizado

En cuanto a la efectividad del programa en un país con problemas de crimen organizado, Cárdenas indicó que el monto del canje podría no ser suficiente para contrarrestar la calidad de las armas utilizadas por los grupos criminales. “El programa en teoría podría tener ciertos éxitos como es la recuperación de muchas armas, pero principalmente aquellos que van a entregar las armas son ciudadanos que tienen algún arma para su defensa, o que no la usan”, explicó.

Además, destacó que “es evidente que el tipo de armamentos que tiene el crimen organizado, que son fundamentales para el desarrollo de sus actividades, son mucho más costosas que lo que les podría dar el gobierno”. Para algunas pandillas, vender armas viejas en el mercado negro podría resultar más lucrativo que entregarlas al Gobierno. “Es muy difícil que esto tenga un impacto directo en la disminución directa de los asesinatos causados por crimen organizado”, advirtió.

Otro de los problemas que enfrenta el programa es la corrupción. “Entonces otro de los riesgos es que realmente estas armas sean destruidas y no vayan a ser después vendidas por los mismos elementos que deberían encargarse de que estas armas queden fuera de circulación”, sostuvo.

A pesar de estos desafíos, Sheinbaum ha afirmado que su objetivo es que “ninguna familia tenga un arma” en México, donde cada año ingresan 200,000 armas desde Estados Unidos, que representan el 74% de las incautaciones realizadas por las autoridades mexicanas, según un informe del Departamento de Justicia estadounidense.

En más de tres meses de su administración, Sheinbaum ha señalado que se han logrado resultados importantes en seguridad, con una disminución del 15.7% en homicidios dolosos en Guerrero y del 50.1% en Acapulco, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), que dirige Marcela Figueroa.

Posibilidad de replicar el plan en otros países de Latinoamérica

Cárdenas considera que la medida podría ser replicable en otros países de la región, especialmente en aquellos donde el crimen organizado no tiene una fuerte presencia. “En otros países con menor infiltración del crimen organizado, podría ser mucho más exitosa en términos del desarme de la población y de la prevención, basada en la educación de los niños”, afirmó.

Sin embargo, reconoció que en naciones donde el crimen organizado ya está infiltrado, el impacto de este tipo de programas podría ser muy limitado. “Es una medida en realidad de bajo costo que incluso pudiera tener algún efecto en pandillas callejeras en países donde empiezan a tener esos problemas”, concluyó.